juego familiar de colección de cartas y gestión de mano ambientado en un festival de magia. Cada jugador asume el papel de un mago que debe recolectar ingredientes como arañas, ojos, hongos y otros componentes mágicos para elaborar poderosos elixires. Durante la partida, los jugadores toman cartas del mercado, roban del mazo o intercambian ingredientes para conseguir las combinaciones necesarias. Al reunir cartas del mismo color con el valor adecuado, pueden crear elixires y obtener puntos. Además, existen cartas de bonificación que recompensan ciertos logros y aceleran la victoria. Es un juego rápido, sencillo de aprender y orientado a familias y jugadores casuales, con partidas de aproximadamente 20 minutos.